Hungría cuenta con una de las ofertas vinícolas más variadas y ricas del mundo, donde destaca la región de Tokaj y su célebre vino dulce.

 Hungría es un país muy atractivo gastronómicamente hablando, donde los sabores y los matices destacan en su variada oferta. Pero merece la pena destacar también su Cultura Vinícola, que data de hace más de mil años, donde el terreno, la uva y, sobre todo, la mano experta del vinicultor húngaro hacen de este vino algo realmente especial y único en el mundo.

Los vinos húngaros cuentan con una paleta cambiante, con opciones que van desde los espumosos a los dulces, pasando por los blancos y los tintos. El país cuenta con 6 principales zonas vinícolas y 22 distritos, lo que hace que haya una gran diversidad de clases de vino, incluyendo variedades únicas en el mundo, como la Furmint o la Juhfark . Esta heterogeneidad se debe principalmente a los variados climas que aparecen en las 6 zonas y a los distintos suelos en los que se planta la vid. Merece la pena visitar alguna de estas famosas regiones del país para disfrutar de sus espléndidos vinos y de los festivales gastronómicos y programas culturales que se celebran en temporada de cosecha.

El 11 de noviembre, San Martín, se celebra la nueva vendimia y se hacen las primeras catas de la producción de ese año. Además, ese mismo día se celebran las Fiestas del Ganso. Cuenta la tradición que comer ganso y beber vino nuevo el día de San Martín garantiza riqueza y salud. Entre los platos tradicionales de esta festividad, cabe destacar la sopa de ganso y el ganso asado con col al vapor y acompañamiento de patata.

Tokaj, la región vinícola que es Patrimonio de la Humanidad

Entre todas estas zonas vinícolas del país cabe destacar la región de Tokaj, donde nace el Tokaji Aszú, considerado el vino más noble entre los dulces. Esta zona fue la primera región vinícola cerrada del mundo, establecida por decreto real en 1737. La supervivencia de las tradiciones vitivinícolas desarrolladas durante los últimos mil años de manera original y la unidad de la región vinícola a lo largo de miles de años han justificado la designación de Tokaj como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

fiatalokháttérrel viñedos de Hungría

El secreto de Tokaj no es solo el conocimiento de las personas que trabajan la uva y el vino desde hace generaciones, sino también la zona de plantación: suelo arcilloso sobre subsuelo volcánico, soleadas laderas del sur y el microclima definido por los ríos Tisza y Bodrog. Durante el proceso, se añade al vino uvas aszú recogidas a mano, lo que crea una doble fermentación y, de ahí, una riqueza y una variedad de sabores inimitables.

Los lugareños, conocidos por su hospitalidad, ofrecen a los visitantes actividades para conocer el proceso de preparación del vino. Varios establecimientos, como la finca vinícola de Dereszla, recientemente renovada, ofrecen programas de vendimia tradicionales en los que los visitantes pueden participar en el proceso, desde la recogida hasta el prensado de la uva. Pueden incluso apuntarse a una clase magistral de vinificación en las históricas bodegas de 600 años de antigüedad. Tras degustar los vinos varietales, cada uno puede utilizarlos para elaborar su propio vino, que podrá llevarse a casa en botellas y con su propia etiqueta.

Se han realizado importantes mejoras en la región para garantizar que los visitantes tengan la mejor experiencia. Entre ellas, encontramos mejoras en los hoteles disponibles. El recientemente renovado, y reabierto esta pasada primavera, Mercure Tokaj Center, hotel de 4 estrellas, es el lugar ideal para disfrutar de tiempo de relajación. El hotel Botrytis de Mád combina el auténtico ambiente de los viñedos locales con el confort de un hotel boutique.

En cuanto al hotel Andrássy Kúria & Spa, este acoge a los visitantes que quieran pasar sus vacaciones en un entorno verdaderamente histórico, ya que fue construido en 1700 como una casa señorial y ahora funciona como un exclusivo hotel de bienestar y spa de 5 estrellas en el pueblo de Tarcal.

Y para los que quieran acercarse aún más a la naturaleza local que ofrecen los bosques y la vida salvaje de la región, el hotel Rókabérc Hunting Lodge es el lugar perfecto para alojarse. Aquí se puede disfrutar del bosque que lo rodea desde un jacuzzi mientras se cata la mejor selección de vinos de la propia bodega de la casa.

En definitiva, Hungría es un destino gastronómico por excelencia, donde la tradición y la vanguardia están presentes para ofrecer sabores únicos, siempre acompañados de los mejores vinos de las regiones vinícolas del país. Una experiencia que dejará sin palabras a cualquier tipo de turista que llegue a Hungría.