Desde el 25 de julio de 2021 Madrid cuenta con un espacio Patrimonio Mundial de la UNESCO: "El Paseo del Prado y el Buen Retiro. Paisaje de las Artes y las Ciencias".

 Sumándose a otros similares distinguidos con tal categoría, en Sevilla los Reales Alcázares, en Elche El Palmeral, en Granada La Alambra, en Barcelona el Parque Güell, y en Aranjuez los Jardines del Príncipe.

Fue a mediados del siglo XVI, concretamente en 1570, cuando por iniciativa de Felipe II que nueve años antes en 1561, había trasladado la Corte a Madrid, se estructuró alrededor del cauce del desparecido Arroyo de la Fuente Castellana o del Olivar, que discurría al este del casco urbano, este espacio hoy emblemático y que, entonces fue el primer paseo arbolado situado dentro de los límites de una ciudad, destinado al disfrute de todos sus habitantes sin distinción de clase o estamento. Algo único, inédito y desconocido en aquel momento en todas las urbes del mundo que, tomaron buena nota llevando a la práctica proyectos semejantes.

Pasarían casi dos siglos hasta que, Carlos III monarca ilustrado por excelencia y "El Mejor Alcalde de Madrid", decidió acometer la reforma que embellecerá el Prado Viejo convirtiéndolo en el Salón del Prado. Continuará siendo un lugar de esparcimiento y solaz, pero además de contemplación de las artes y las ciencias, concibiéndolo como un espacio de transición entre la ciudad y el Palacio del Buen Retiro con jardines, fuentes como la Cibeles, Neptuno y Apolo y estatuas.

José de Hermosilla será el responsable de la ordenación urbanística, y Ventura Rodríguez al frente de los mejores artistas del momento se encargará de los monumentos que embellecerán el paseo.

En la actualidad en una superficie de ciento noventa hectáreas se unen la naturaleza, el setenta y cinco por ciento de la extensión son zonas verdes, un auténtico pulmón en el centro de la Capital de España; el arte y la ciencia, constituyendo un bien de valor universal excepcional.

En el Paseo del Arte se ubican emblemáticos museos el Prado, el Thyssen Bornemisza y el Reina Sofía en los que, podemos contemplar todas las etapas de la Historia del Arte en todo su esplendor. Monumentos como la Puerta de Alcalá y La Cibeles, santo y seña de Madrid, por los que es reconocida en todo el mundo, además del Monasterio de los Jerónimos, e instituciones como la Real Academia Española de la Lengua, el Real Observatorio Astronómico, la Bolsa o el Real Jardín Botánico

Iglesia de los Jerónimos Leonid AndronovIglesia de los Jerónimos Madrid © Leonid_Andronov

El Parque del Buen Retiro es un jardín histórico con numerosos monumentos del siglo XVII al XXI, entre los que destacan el dedicado a Alfonso XII, el Estanque Grande, el Palacio de Cristal, el Parterre, la Puerta de Felipe IV, la Fuente de La Alcachofa, o la Ermita Románica de San Pelayo y San Isidoro.

Vista nocturna del Palacio de Cristal Comunidad de MadridVista nocturna del Palacio de Cristal © Comunidad de Madrid

Su construcción data del siglo XVII como parte del proyecto paisajístico del Palacio del Buen Retiro, posesión Real iniciativa del Conde Duque de Olivares, valido del Rey Felipe IV, para el disfrute del monarca y su familia.

El incendio del Real Alcázar el 24 y 25 de diciembre de 1734 durante el reinado de Felipe V, lo convierte en residencia real oficial, viviendo sus momentos de esplendor.

Carlos III dio impulso al Buen Retiro con iniciativas de naturaleza mercantil como el establecimiento de la Fábrica de Porcelana, y científica como el Real Observatorio Astronómico que, formaba parte de un proyecto que pretendía dotar a Madrid de un espacio de estudio de las Ciencias Naturales, con el Real Jardín Botánico, y el Gabinete de Historia Natural en el edificio del actual Museo del Prado, como complemento un zoológico situado en la actual Cuesta de Moyano y que fue el segundo de Europa solo existía por aquella época uno en Viena. A finales del siglo XVIII se trasladó a la esquina del Palacio del Buen Retiro junto a la Puerta de Alcalá. En tiempos de Fernando VII, se instaló en la zona de la actual Puerta de Sainz de Baranda, permaneciendo en esta ubicación hasta 1972 fecha de inauguración del Zoológico de la Casa de Campo Carlos III siguiendo el espíritu de la Ilustración del que hacía gala, en 1767 permitió por primera vez la entrada del público, siempre que guardaran ciertas normas de conducta y decoro en el vestir, iniciando el uso del Buen Retiro como parque público que, continuaría durante los reinados de los siguientes monarcas intensificándose con Isabel II.

El siglo XIX comienza con la Guerra de la Independencia, el Buen Retiro se convierte en cuartel general de las tropas francesas, sufriendo importantes daños y destrozos, acompañados del expolio artístico y objetos de valor, devastación que exigió sucesivas obras que respetando algunos trazados y elementos originales de los siglos XVII y XVIII cambiarán poco a poco su aspecto.

En 1865 Isabel II vendió al Estado los terrenos más cercanos al Paseo del Prado para su urbanización, construyéndose el exclusivo Barrio de los Jerónimos. En esa zona se ubicaba el palacio que fue demolido al encontrarse en un estado ruinoso, salvándose de la piqueta el Salón de Reinos y el Salón de Baile.

Con la Revolución de 1868 la Gloriosa y el destronamiento de Isabel II, el Real Sitio del Buen Retiro pasa a titularidad municipal con la denominación de Parque de Madrid.
Durante el siglo XX las sucesivas intervenciones lo convierten en lo que conocemos hoy, lugar de paseo, certámenes y exposiciones con edificios como el Palacio de Velázquez y el de Cristal.

Además del Paisaje de la Luz, la Comunidad de Madrid cuenta con otros enclaves Patrimonio Mundial, El Monasterio y Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, Alcalá de Henares, El Real Sitio de Aranjuez Palacio y Jardines, y el Hayedo de Montejo, bosque único y excepcional al ser uno de los más meridionales de Europa, peculiaridad que lo convierte en merecedor de tal distinción.

Monasterio San Lorenzo El Esocorial Hugo Fernández Comunidad de MadridMonasterio San Lorenzo El Escorial @ Hugo Fernandez Comunidad de Madrid

La oferta turística de Madrid, es inmensa museos, monumentos civiles y religiosos, el Palacio de Oriente punto de partida de la visita al Barrio de los Austrias con callejuelas llenas de leyenda y encanto, la Plaza Mayor, Cuchilleros y las Cavas. El Barroco Madrileño estilo único que nos descubrirá iglesias y edificios tan desconocidos como valiosos, Monasterios como Las Descalzas Reales cuyas piedras hablan por sí solas de arte e historia en medio del trasiego bullicioso propio de una gran ciudad. Y entre tantas curiosidades, nos sorprenderá el Templo de Debob que viajó desde Egipto una vez desmontado y salvado de la aguas debido a la construcción de la presa de Asuán, situado en la calle Ferraz en el inicio del Paseo de Rosales es un lugar idóneo para el descanso y la contemplación de una hermosa vista que nos ofrecerá un atardecer esplendido. Por hoy es suficiente para cubrir nuestra llegada a Madrid, continuaremos en otros artículos ofreciendo al lector opciones y lugares con encanto.

 

 

Mª del Carmen Meléndez Arias
Doctora en Derecho y Abogada