Valle de  Hunza ,¿Delicias naturales y eterna juventud? Un lugar  tan recóndito  que  tiene  un  sinfín de  atractivos y  costumbres  ancestrales

¿Ya has oído hablar del valle de Hunza?
El valle de Hunza se encuentra en los Gilgit-Baltistán de Pakistán, una de las dos entidades políticas de Cachemira que está bajo el control del país asiático.
El Valle de Hunza es el destino más buscado por los turistas que vienen de todas partes del mundo, esta región se encuentra a unos 500 kilómetros desde Islamabad, pero si decides viajar en coche, serán dos días de viaje. Y aunque sus carreteras no están en las mejores condiciones, la gracia está en poder llegar hasta este lugar por tierra.
De no hacerlo por esta vía, te perderías de la experiencia más maravillosa, de ver cómo transcurre la vida en los alrededores de nuestro destino, y es que en estos pueblos pareciera que no ha pasado el tiempo, sus campos son trabajados con la ayuda de bueyes, no se observa ningún rastro de intervención mecánica ni tecnológica a pesar de que la economía se basa precisamente en la agricultura.
Antes de llegar al valle de Hunza, te encontrarás con innumerables comercios, apostados a lo largo de la carretera. Todos con las puertas abiertas de par en par invitando a los viajeros a pasar y proveerse de sus mercancías, todos productos básicos, de primera necesidad.
El fatigoso trayecto tiene su recompensa, a lo largo de la carretera podrás detenerte cuando quieras y disfrutar de un delicioso té, mientras contemplas la confluencia del Karakorum, el Hindukush y el Himalaya, ¿se puede pedir más?, estos tres míticos nombres te harán sentir ese sabor de aventura, riesgo, mientras vives la ilusión de estar acercándote al techo del mundo.

Valle de Hunza
Así que, llegar al valle del Hunza por carretera, se convertirá en una hazaña, si en tus viajes solo has visto comodidad, confort, ¡pero es que no vas a cualquier lugar!, te diriges a un lugar donde sus habitantes parecen haber sido bendecidos por la madre naturaleza o supieron seleccionar y equilibrar los alimentos que ésta les brinda, de una manera perfecta, al punto que, las miserias fisiológicas del cuerpo humano no pueden tocarlos.
¿Cuál es el origen de los habitantes del valle de Hunza?
Cuenta la leyenda, que hace más de 2000 años, tres soldados tomaron la decisión de desertar del ejercito de Alejandro Magno, huyeron buscando refugio en las montañas del Himalaya, y se llevaron con ellos algunas mujeres persas. Posteriormente se instalaron en un valle a 2.800 metros sobre el nivel del mar y a muchos kilómetros de distancia de cualquier otro valle habitado. Los descendientes de aquellos primeros pobladores son los Hunza actuales.

La más misteriosa longevidad
Los Hunza viven normalmente más de 100 años, hasta muy viejos trabajan lo mismo que los jóvenes y cruzan a pie largas distancias, y los hombres pueden ser padres hasta alrededor de los 90 años.
No cabe duda de que la longevidad de los Hunza es extraordinaria, pero más extraordinario aún es que casi todos los habitantes son igualmente longevos. Cuando un Hunza está enfermo, cosa muy rara, la única enfermedad que alguna vez padecen es una especie de gripe, la envuelven en una mata caliente y la tienden en el suelo, al aire libre y a la sombra, mágicamente la fiebre no tarda en desaparecer, y el enfermo recobra la salud.
Los viejos tienen la mirada casi tan clara como la de los adolescentes y las mujeres pueden tener hijos y criarlos dándoles el pecho a una edad mucho más avanzada que las otras mujeres del mundo. Cuando se les pregunta cuál es el camino para un determinado pueblo, dicen “está muy cerca”, ¿y este? “está muy cerca”, cuando en realidad significa muchas horas de marcha a través de abruptos desfiladeros.
Algunas pistas sobre el secreto de su casi eterna juventud
Sobre el secreto de su longevidad, los habitantes del valle de Hunza recomiendan llevar una dieta vegetariana. Otro factor importante es que se bañan con agua helada, sin importarles que la temperatura de ésta sea de 15 grados bajo cero.
Los hunza, también recomiendan trabajar y estar en continuo movimiento. Para ellos el trabajo y el ejercicio diario, despiertan una sensación de alegría (tal vez sea esta la causa d que nunca se vean enojados) y el estrés es un padecimiento completamente desconocido para ellos.
¿No sería maravilloso poder experimentar esta sensación de bienestar? En Hunza te esperan cielos celestes, paisajes maravillosos con los mejores hoteles, restaurantes y bares.
Si quieres conocer este magnífico lugar, y no eres tan osado como para ir por carretera, la mejor opción es tomar un vuelo desde Islamabad hasta el Aeropuerto del Gilgit, la puerta del Hunza. Además, Pakistan International Airlines ofrece dos vuelos directos desde la capital con aviones ATR.

 

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