Si alguien menciona pirámides, la imaginación colectiva viaja de inmediato a las arenas de Egipto, a la silueta monumental de Guiza y al misterio de los faraones. Durante siglos, el país del Nilo monopolizó el relato de estas construcciones gigantescas.
Perpignan, en la costa mediterránea de los Pirineos Orientales, es una ciudad que combina de forma sutil historia, sol y cultura catalana.
El primer que sorprèn de Biarritz no és el que veus. És el que notes.
Lyon, entre historia, gastronomía y elegancia francesa
Nice es una ciudad que seduce desde el primer instante.
Los hoteles independientes, esos establecimientos familiares o boutique profundamente anclados en el tejido local español, chocan frontalmente con la hegemonía de las grandes plataformas digitales como Booking.com, Expedia o Airbnb.
A los pies de los Pirineos, en los Altos Pirineos, Lourdes: una ciudad que conmueve tanto a creyentes como a viajeros.
No hace falta planear demasiado. Basta con cruzar uno de sus puentes y dejar que el ritmo cambie solo. El murmullo del río, las fachadas de colores reflejadas en el agua, alguna bicicleta que pasa sin prisa. Todo parece invitar a bajar el volumen.
Marsella es una ciudad que nunca deja indiferente.
Hay ciudades que se visitan y otras que se sienten. Grenoble pertenece, sin duda, a la segunda categoría.